Diego Olivera: Dedica más tiempo a su mujer que a las redes sociales

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Shanik Berman

Twitter/ @shanikberman

“MI MUJER NO ME EXIGE QUE ME TIRE DEL ROPERO NI QUE LE HAGA COSAS DE TELENOVELA, SOY MUY GRANDOTE Y ME VERÍA MUY RIDÍCULO; PERO SÍ NOS EXIGIMOS MUCHO Y NUNCA LE HE SIDO INFIEL”

Diego Olivera, ¿tu mujer, Mónica Ayos, te recibe en baby doll y te hace circo y maroma en la cama porque con lo guapo que eres, cabello negro, ojo verde, te tiene que cuidar? Eso tiene que salir en forma espontánea; yo no se lo exijo, ni ella a mí. No me dice como en las novelas: Tírate del ropero. Me vería muy ridículo, soy muy grandote para hacer eso; mido 1 metro 90 y peso 91 kilos; le caigo encima y la desfiguro. Pero no quiero ser hipó- crita y sí nos exigimos mucha atención, por ejemplo, yo nunca llego a trabajar a mi casa, no tuve Twitter ni Facebook hasta el 2015 ni me gusta estar conectado permanentemente, porque sería quitarle calidad a ella y en eso soy muy exigente.

»» ¿Eres de los que se pelea por la polvera, la secadora y el rímel con tu mujer?

Para nada, no soy metrosexual ni me ocupo para serlo ni me estoy mirando siempre al espejo; hago ejercicio y trato de tener los pies sobre la tierra para no creerme más de lo que soy.

»» ¿Por qué no usas anillo de casado?

Yo me casé en 2002, la iglesia de Guadalupe en Buenos Aires, ¡era destino! y mi anillo no quiero que se me pierda y en Argentina lo dejé en un saco de la novela y pensé que lo había perdido, me puse muy mal, entonces cuando grabo, mejor me quito el anillo y lo dejo en la casa; pero lo uso cuando me voy de vacaciones.

“ESTOY MUY ENAMORADO DE MI MUJER Y TODOS LOS DÍAS TRATO QUE SE ENAMORE DE MÍ Y AUNQUE TODAVÍA ESTOY A TIEMPO DE TENER MÁS HIJOS, NO SÉ SI ME GUSTARÍA TENER OTRO”

»» Tú te casaste con Mónica, que era viuda y tenía un hijo de 7 años, Federico Ayos, que ahora es actor y muy bueno y actúa en la novela de Juan Osorio; y con Mónica tuviste a Victoria Olivera, pero criaste a Fede, ¿le podías dar una nalgada aunque no fuera tu hijo?

No soy de dar nalgadas a nadie; el límite es mi voz enojada y es lo máximo que uso cuando es necesario educar. No creo que sea bueno que los niños tengan miedo; no me va la violencia física.

»» ¿Y quieres más hijos?

No se dio, pero todavía estoy a tiempo de tenerlos; aunque no sé si me gustaría tener otro hijo. Me gusta viajar mucho y no me gusta dejar a los chicos solos y a veces voy a lugares que no quieren ir y prefieren quedarse con sus amigos. Mi hijo Federico es actor pero a Victoria no le veo que vaya por ahí.

»» ¿Y nunca han pensado en divorciarse tú y tu mujer?

No, porque a los dos nos asusta pensar en estar separados, sin la familia por la que hemos peleado mucho para que salga adelante.

»» Pero te deben llegar mil guapas, porque estás hermoso…

Cuando eso ocurre nos reímos, a veces algo nos provoca un celo, pero no feo ni de bronca; no hubiéramos durado nada si fué- ramos muy celosos. Por ejemplo, mi esposa me cuenta que el veterinario la halaga constantemente porque es guapísima y yo lo festejo, porque sé que Mónica es muy de poner los límites y yo lo mismo, aunque yo trato de romper la pantalla con la mujer con la que trabajo para que se crea el amor entre los dos, y siempre trato con actrices bellas, jamás me ha pasado que yo confunda la realidad con la ficción, para mí eso sería faltarle el respeto a mi profesión. La gran diferencia es el amor, estoy muy enamorado de mi mujer y todos los días trato de que mi esposa se enamore de mí; aunque si le preguntas a ella, seguramente a veces me quiere regalar, pero yo siempre lo intento.

Así piensa Diego, quien es uno de los protagonistas de la novela En tierras salvajes, de Chava Mejía.