El peor

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Rafael Loret de MOLA

loretdemola.rafael@yahoo.com

Hace unos días conducimos al señor peña al inframundo de la corrupción, citándolo como la cumbre misma de esta condición cuyas garras han destrozado al espíritu nacional. Algunos de los seguidores de Facebook, acaso prejuciados por sus propios intereses, alegaron que no podía dársele a este mandatario esta graduación a sabiendas de otros que, de acuerdo a sus propios cálculos, le robaban protagonismo, sobre todo carlos salinas de gortari a quien Andrés, el icono de la izquierda, califica como el mafioso mayor e incluso llegué a escucharle un juicio preciso contra él:

“Lo mío contra salinas – me dijo López Obrador hace años, cuando aún nos visitábamos mutuamente para almorzar platillos yucatecos–, sí es personal; y lo es porque no quiero que mis hijos y los hijos de éstos vivan en un país dominado por delincuentes; y él es quien encabeza a todas las mafias.”

Tal pensamiento lo ha sostenido, con una terquedad que raya en la obsesión, y acaso le ha servido para situar en el pasado sus fobias con tal de no entablar forcejeos con los pillastres actuales en el poder, concentrándose en las dirigencias partidistas, incluyendo su antiguo instituto, el PRD, en donde un buen porcentaje de la izquierda permanece con tal de no sumarse a la gesta de la egolatría en torno al tabasqueño más célebre de los últimos tiempos, desde Carlos Madrazo Becerra por decir, de quien parece, en ocasiones, su heredero, por encima de las ruindades políticas de Roberto, el hijo descarriado del priísmo rastrero y cómplice, al que su progenitor detestaba, y cuyas aspiraciones presidenciales sucumbieron, rudamente, en 2006.