Salario mínimo

50
Juan Ayala Rivero

Durante las negociaciones del Tratado de Libre Comercio, el salario mínimo ha sido un tema recurrente entre los países del norte, la Unión Americana y Canadá, al considerar que la oferta salarial de México está rebasada por las circunstancias, lo que lo ha llevado a perder competitividad.

Es decir, al tener salarios tan bajos, nuestra nación ofrece una mano de obra barata, similar a la de un país bananero, provocando que los grandes consorcios norteamericanos y canadienses, quieran invertir aquí, pues les alcanza para pagar a 15 por uno que pagan allá.

Entonces eso, lejos de ser un motivador económico, se convierte en un dique que no permite que el crecimiento económico permee a todas las clases mexicanas, popular y trabajadora.

Cosa de recordar que un buen trabajador bien pagado puede consumir más, y generar que los recursos lleguen a más sectores productivos.

Esa es una de las metas que debemos seguir impulsando. En la Ciudad de México, se paga un salario mínimo socialmente responsable con mayor capacidad del que se paga en el resto del país y ese es un ejemplo, porque lejos de haberse creado una espiral inflacionaria ha sido un motor de crecimiento para la gran capital, por lo que debemos seguir insistiendo de que pagar más genera mayor consumo que a la vez reactiva la economía y hace que crezca el sector productivo.

No vamos a bajar la guardia, vamos seguir insistiendo con el tema, sobre todo por elevar el salario mínimo y de que el Fondo de capitalidad de la Ciudad de México sea más robusto, pues con estas condiciones de la reconstrucción no debe minimizarse de que solo se aplica para cosas básicas, sino que debe de servir para iniciar los trabajos que requiere la metrópoli para retornar a la normalidad.

Es decir, que el objetivo principal en la Ciudad de México, es y seguirá siendo cambiar el rostro de la urbe y el ánimo de los ciudadanos, pero sobre todo para reactivar la economía.

En ese sentido debemos transitar quienes queremos una mejor perspectiva de vida para la clase trabajadora nacional.

Cosa de recordar que la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos ha sido el principal obstáculo para que millones de mexicanos obtengan un salario decoroso que les permita adquirir la canasta básica alimentaria para su familia.

El Jefe de Gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera, se ha pronunciado porque el Congreso de la Unión realice modificaciónes al artículo 123 constitucional para desaparecer la CONASAMI y sea sustituida por un comité que realice los estudios necesarios que permitan incrementar permanente los salarios mínimos para recuperar el poder de compra perdido por la clase trabajadora de más del 300 por ciento en los últimos 30 años.