Pelona pela dientes

81
Armando Ramirez

Twitter/ @uyuyuyy

Le llaman la pelona, la tilica, la huesuda, la Catrina, la flaca, es la muerte y permea el folclore, el ingenio del mexicano, se ve en estas semanas que va de la últimas del mes de octubre a las primeras del mes de noviembre de cada año.

Recorrer los mercados públicos es descubrir cómo las manos y la imaginación de los artesanos mexicanos hacen maravillas con la flaca, las hay con cabezas de garbanzo, de papel maché, hueso molido con resinas, madera, gabazo de caña de maíz, cera, de azúcar…

¿De dónde nos viene este culto? De la religión e ideología de los aztecas. Ellos fueron el último grupo de nahuas que llegaron muy jodidos a los lagos del Anáhuac. Y más miserables se sintieron cuando vieron las tierras de las riberas ocupadas por tecpanecas, xochimilcas, texcocanos, etc. que tenían el mismo origen que los aztecas, eran tribus nahuas. Pero como dice el refrán, juntos pero no revueltos, porque después las guerras entre ellos eran de carnicería, fue como los miserables aztecas construyeron su imperio sometiendo a los demás grupos de nahuas.

Con decirles los otros grupos de nahuas les llamaron a los aztecas, mexicas, que significa perros. Los sacerdotes aztecas les inculcaron el culto a la muerte, los elegidos de los dioses, eran feroces y fortalecían su bravura practicando cultos a la muerte, sacrificaban prisioneros, les sacaban el corazón y lo comían, era un culto Huitzilopochtli, creían que así mantendrían la luz del sol, día a día y nunca acabaría, era una acción religiosa, qué horrorizados los españoles, que tampoco fueron recatados para imponer su religión, igual, para evangelizar a los indígenas corrió sangre. Por eso en lugar de condenar o negar hay que entender la actitud religiosa de los aztecas.

Otro culto a la muerte fue creando de amaranto una imagen de Huitzilopochtli, colocaban en la nariz un pico y le ensartaban un corazón, se teñía de sangre el amaranto, esta especie de pan se lo comían, por eso los evangelizadores les enseñaron a los indígenas a hacer un pan de trigo, a la europea, colocaron unas canillas cruzadas y al centro una bolita que simboliza el corazón, lo hornearon, con el tiempo se agregó azúcar y azahar para aromatizarlo, es nuestro pan de muertos que venden en las panaderías, digo, qué tanto es tantito.