Kate del Castillo y Epigmenio Ibarra señalan a Televisa como empresa de trata de mujeres

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Lupita Reyes

Pues eso. Que yo también ya vi la serie de Kate del Castillo llamada Cuando conocí al Chapo y es una oda a Kate del Castillo y al Chapo Guzmán. Tenía que ser así, pues es una producción de la misma Kate del Castillo y, como bien reza el dicho, halago en boca propia es vituperio. Y sí, este documental más que dejar a Kate del Castillo como heroína, contribuye a la deshonra de Kate y ahora le digo por qué.

Kate nos narra lo que le conviene y empieza por señalar a Televisa como una empresa de trata de mujeres: “(Televisa) te sexualizaba de una manera muy fuerte. En ese tiempo yo no lo entendía, pero sí me molestaba. En las comidas de publicistas básicamente eras una elegida. Así, guauuuu si te invitaban a las comidas de publicidad. Porque literalmente esas comidas eran para ofrecer a las actrices a los publicistas, que son la gente que mete el dinero a Televisa, que compra los tiempos de aire en Televisa. La primera vez que me invitaron estaba yo en Muchachitas y tenía a mi novio, que era Ari Telch. Entonces, cuando hablé para reservar mi lugar y el de Ari, me dijeron: ‘No, solo estás tú invitada’. Y les contesté: ‘No se me antoja ir, muchas gracias’. Después me hablaron y me dijeron: ‘¡Cómo que no vas a ir!’ Casi, casi que no te estamos preguntando. A mí lo que me ofrecieron fue ir a entretener a unos señores que yo no conocía y me pareció de lo más bajo y nunca lo acepté”. Esto que cuenta Kate era un secreto a voces en las instalaciones de Televisa; sin embargo, jamás una actriz que fue elegida para esas comidas lo había dicho con todas sus letras. Ella, que fue la novia del dueño de Televisa, asegura que no aceptó, pero sí está bien enterada de lo que en esas comidas ocurría. El asunto no para ahí, el productor Epigmenio Ibarra apoya las palabras de Kate, afirmando: “Así como en Colombia, las prepago (prostitutas) famosas. O sea, la televisión era un catálogo, tú escogías en pantalla y había actrices que por un papel hacían cualquier cosa”. Es decir, a Epigmenio también le consta que desde la comodidad de su hogar podía elegir a la actriz que quisiera y llevársela a la cama. ¿Por qué si ellos lo sabían no lo denunciaron a tiempo? Les recuerdo que al callar también se convierten en cómplices de esta infamia.

Ahora, Kate del Castillo dice muy contundente que huyó a Hollywood para no ser estereotipada en las telenovelas mexicanas; pero, se queja que “en Hollywood siguen estereotipando a la mujer latina en papeles de sirvienta, prostituta, traficante de droga y aunque vivo en Hollywood, no gano como las actrices de Hollywood”. Es decir, que pasó de intento de prostituta en Televisa a transexual en Hollywood. Pero como bien dijo en la serie Héctor Berrellez, exagente de la DEA: “(Kate) no es muy despierta que digamos. El Chapo es un sociópata”. Pues si no ha sabido llevar su carrera, ¡menos su vida!

EL NARCO MÁS PELIGROSO, ENAMORADO Y ENGAÑADO

Kate narra su historia con El Chapo y lo deja como todo un caballero: siempre la trató como una reina y siempre fue respetuoso. También contó de su visita en la madrugada a Xochimilco, en donde pasó dos horas con el abogado del Chapo en los canales de Xochimilco, ¿qué hizo tanto tiempo con el abogado? Respecto a su historia con Sean Penn, todos los que en ese documental intervienen, a excepción de un par, le echan la culpa a Sean Penn de que el Gobierno mexicano supiera todo. Es decir, no se supo porque Kate contactó a un delincuente, sino porque Sean Penn se pasó de listo. ¡Ah!, pero eso sí, al hablar de su relación sexual con Sean Penn, Kate le confiesa a Lydia Cacho: “Pues caí, amiga, ¿qué te puedo decir”. Lo dice con una actitud pícara y coqueta. Solo por ver esa cara y esa sonrisa, que son la mejor actuación de Kate en toda su carrera y que además son sinceras, vale la pena ver el documental.

Eso sí, mientras que Kate ha afirmado en recientes entrevistas que con Penn “fue puro sexo, nunca una relación”, su amiga Jessica Maldonado dice que “la relación entre Sean Penn y Kate se fracturó porque ella le comenzó a cuestionar cosas y empezaron a tener tensiones”. Y su hermana Verónica dijo en Ventaneando que: “Así como El Chapo estaba infatuado por Kate, Kate lo estaba por Sean. Ella lo veía para arriba y que él se fijara en ella, le pareció sensacional. Lo que no sabía era que la estaba usando para llegar al Chapo”. ¿Pues no que fue puro sexo?

Siempre hay que recordar que en esta vida nadie sabe para quién trabaja. El Chapo quería a Katita para él y Katita terminó en brazos de Penn. Con razón Sean Penn declaró que después del “documental” tiene miedo, ¡pues cómo no, si le pedaleó la bicicleta al narco más peligroso del mundo! Mire usted, ya Verónica del Castillo lo dijo: “Varias personas me han contado que lo han encontrado ahogado (borracho), porque asumo que ha de tener miedo ahora que El Señor de la Montaña ha sido extraditado a Estados Unidos, ¡porque capturan al Chapo por Sean Penn! Yo si fuera él, sí me cuidaba…”.

La amenaza ahí está, si se cumple, será: porque por él lo capturaron, o porque pedaleó la bicicleta ajena. Por lo pronto, Kate ya nos preparó para la película del Chapo, por lo cual ya tuvo su primera reunión con el narcotraficante en la cárcel de máxima seguridad en Nueva York.

PILDORITAS DEL SABER

– La productora Mapat planea realizar un refrito de la telenovela portuguesa Rosa Fogón.

– Carla Estrada empieza a grabar la bioserie de Silvial Pinal el 14 de noviembre.

– Televisa planea seguir con las bioseries y se dice se producirá la de Hugo Sánchez.