La lucha contra el hambre

27

A propósito del Día Mundial de la Alimentación que se conmemoró el 16 de octubre, es necesario preguntar qué es de la Cruzada Nacional contra el Hambre, estrategia del actual gobierno contra uno de los más graves problemas que existe en México. Todo indica que si bien no ha fracasado tampoco se observan resultados exitosos.

Si lo segundo fuera cierto, la administración que está por concluir lo presumiría y la realidad es que no se hace mención de ella desde hace mucho. En consecuencia, pinta para ser una promesa más incumplida. El Sistema Nacional contra el Hambre fue creado el 22 de enero de 2013 con el fin de que la población más pobre pueda acceder a uno de los derechos básicos que consagra la Constitución.

En la Cruzada concurren recursos y acciones de 90 programas federales de 19 dependencias, además de los gobiernos estatales y municipales. No cuenta con un presupuesto definido, pero participan recursos de las secretarías que intervienen. Una de ellas, podría decirse que es la rectora, es la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) que en el establecimiento de la Cruzada encabezó Rosario Robles, ampliamente conocida por los escándalos en los que interviene.

Recientemente se le ha señalado el fraude de alrededor de 2 mil 500 millones de pesos destinados a los más pobres del país y habita un espacio en Reforma 222 con valor de 18 millones de pesos. Eso es lo que se dice en las redes sociales de la actual titular de la Secretaría de Desarrollo Agrario, territorial y Urbano, responsable mayor de la reconstrucción obligada por los sismos que conmovieron el centro y sur de la República. De acuerdo con el Coneval –encargado de evaluar las políticas públicas, la Cruzada ha tenido éxito al reducirse en 2 millones la población en extrema pobreza.

 

Lectura: Pobreza

 

Hay, no obstante, investigadores y observadores que aseguran lo contrario. Prueba de ello, exponen, es que prácticamente ha desaparecido del discurso oficial. Lo cierto es que la pobreza ha crecido en México y que desde un principio se criticó la firma de convenios con transnacionales dedicadas a la fabricación de alimentos chatarra, responsables en gran medida de que en la población mexicana sea campeona en obesidad, sobrepeso y desnutrición.

No hay que olvidar que José Antonio Meade Kuribreña, cabeza de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público –muy presidenciable para el 2018— lo fue también de Sedesol