A Eduardo Yáñez le urge tratar su frustración

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Lupita Reyes

La niñez de Eduardo Yáñez fue marcada por la ausencia de un padre y el carácter fuerte de su madre, María Eugenia Luévano, quien era celadora en el Palacio Negro de Lecumberri. Los castigos para Yáñez iban desde golpearlo con el cordón de una plancha, hasta quemarle las manos con la misma plancha. Rodeado de carencias, tuvo que trabajar desde los ocho años vendiendo gelatinas, paletas y boleando zapatos. Soñó con ser un jugador de futbol americano; pero un día conoció al productor Ernesto Alonso, quien lo llevó a la cima de la fama dándole la oportunidad de ser el galán de moda en Televisa.

Yáñez quiso dar el paso a la internacionalización e in­tentó llegar a Hollywood, en donde se gastó su dinero aho­rrado, se endeudó, se sintió frustrado, cayó en depresión y tocó fondo en el alcoho­lismo, tomando hasta bote­llas de loción. Años después tuvo que regresar a México para reactivar su carrera en las telenovelas mexicanas y salir del bache en que se en­contraba, como algún día de­claró en el programa El Gordo y La Flaca. Mismo programa al que pertenece el reportero Pa­co Fuentes quien, al paso de Yá­ñez por una alfombra roja, le pidió su opinión sobre el Go­FundMe que su hijo abrió pa­ra recuperar su automóvil con el cual sufrió un accidente.

Eduardo Yánez y el manejo de la fustración.

Yáñez, quien ahora usted ya sabe el porqué de su frustra­ción en la vida, le asestó un gol­pe en la cara al reportero, quien no supo cómo reaccionar al ver a un Yáñez lleno de rabia. Varios actores y conductores salieron a defender al actor; obviamen­te lo hicieron pues forman par­te del mismo gremio. Por eso los programas de espectáculos es­tán en un bache, porque queda demostrado que no puedes ser juez y parte, pues simple y sen­cillamente pierdes objetividad.

Actores y conductores justi­ficaron la agresividad de Eduar­do. Lili Estefan dijo: “Tal vez se enojó porque le tocaron a su hi­jo”. ¿Le tocaron a su hijo? Si él es el primero que tocó a su hijo al ser mal padre, ¿o no es por eso por lo que se hizo el escándalo? Por su parte, Raúl Araiza ase­gura que si a él le tocan a sus hi­jas diciéndoles que él fue droga­dicto, reaccionaría igual. A ver, ¿y por qué la prensa iría a de­cirle eso a sus hijas? Si los hijos de los famosos no forman par­te del medio artístico, ¿cuándo ha visto que la prensa del cora­zón se meta a las aulas universi­tarias a cuestionar a sus hijos?

Por su parte, Andrea Le­garreta afirma que la prensa es agresiva con ellos solo por­que están en la tele. Pues si es­tán en la tele y ya saben que la prensa es agresiva, que apren­dan a manejar a los medios, que aprendan a tomar su sana distancia, como Fernando Colun­ga o Adela Noriega. Hay gen­te que se dedica a la imagen pú­blica y cobran por asesorar en manejo de crisis, ¿por qué no los contratan? Andrea Legarre­ta, evidentemente molesta, pre­gunta: “¿Habrá manera de que por ser una persona pública me dejes de faltar al respeto?”.

¡Claro que la hay! La manera es que los involucrados se respe­ten a sí mismos, sean coheren­tes y digan “no hablo de mi vi­da privada” y sea un no rotun­do; porque si un día dicen que no hablan y al día siguiente le dan la entrevista a otro repor­tero “porque es mi mejor ami­go”, ya desde ahí estamos mal. ¿O cómo cree Eduardo Yáñez que sabemos santo y seña? Otra manera es que la prensa ten­ga artistas talentosos y se pue­da hablar de ellos con orgu­llo. También está la manera en que dejen de meter a sus hijos en la boca del lobo, porque pri­mero los quieren proteger de la prensa malvada y después bus­can a la prensa cruel para que los entreviste porque sus hi­jos son ¡artistas! Entonces, ¿se­mos o no semos? ¡Pues no semos!

Paco Fuentes, el reportero golpeado por Yáñez.

MÁS TELENOVELAS ARGENTINAS

Pues eso. Que Lucero Suárez producirá el refrito de la teleno­vela argentina Sos mi hombre. Por lo visto las historias argentinas seguirán programándose en Las Estrellas, pues ahora se transmite Caer en tentación de Giselle González y después llegará Me declaro culpable de Angelli Nes­ma y el año que entra, Suárez con Sos mi hombre. Así pues, vaya preparando el chimichurri.

Lucero Suárez sin historias originales.