Pega con autoridad

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Fue con autoridad, el primero está en la bolsa. El América, que tendrá que disputar tres Clásicos en fila, ayer descontó uno ganándole 1-3 a Cruz Azul.

Y para no variar, otra vez el poder cafetalero sacó a relucir que está en su apogeo. Carlos Darwin Quintero orquestando y Mateus Uribe conteniendo y construyendo, fueron la manija para que hoy el amarillo esté de nuevo cotizado.

Es cierto que en el cierre hubo sufrimiento y comedero de uñas, pero también que las Águilas tuvieron el temple para marcar el tercero, y así sellar el triunfo que fue la cereza por el 101 aniversario del club.

Foto: Ricardo Flores

¡Movidito!

La Máquina, con ese sello ofensivo que le imprime su técnico español, Paco Jémez, al menos en el arranque fue dominante e hizo pesar que estaba en casa.

Un tiro que pegó en un zaguero, cuando Agustín Marchesín parecía estar vencido; una acción en la que se marcó fuera de lugar, además de un tiro por afuera de las redes que salió de los boletines de Martín Rodríguez, tras una gran pincelada del Chaco Giménez, fueron apenas para abrir boca.

Los del Piojo, por su parte, parecían adormilados, fuera de sí ante un ataque voraz, aunque igual tuvieron respuesta, pero Renato Ibarra sólo pudo rematar al bulto, ante un estoico José de Jesús Corona.

Y sólo un instante de sosiego necesitó la visita para nivelar las acciones, pero además lo hizo con uno a su cuenta.

Darwin desbordó por derecha y trianguló con Oribe Peralta, quien le devolvió para que el colombiano venciera a Chuy por abajo.

Era el mejor momento de las Águilas, tocó, taladró, jugó en conjunto y volvió a reventar las redes. Pues luego de algunos movimientos con y sin balón, Peralta quedó dentro del área y remató esquinado para el 0-2, al 23’.

El duelo había cambiado de tonalidad y, en otra clara de la casa, el disparo de Rodríguez fue contenido por una barrida providencial de Bruno Valdez, para evitar el descuento celeste.

Al 32’, Julián Velázquez remató en el área chica, pero Marche estaba en el sitio a donde llegó la redonda.

El anfitrión terminó con varias llegadas, pero la zaga intrusa, batiéndose en serio, conservó hasta el descanso el 0-2, con cabezazo del Cepillo al travesaño incluido.

Foto: Ricardo Flores

Redondeó

Édgar Méndez, quien ya estaba amonestado por sus constantes reclamaciones, para comenzar el complemento remató sin marca con la cabeza, pero su envío salió a las manos del cancerbero americanista.

La repuesta instantánea de los cremas fue con una jugada en la que Oribe se quedó corto en su remate.

Un cobro de falta en la que madrugaron al Ame, que parecía fuera de lugar, derivó en una acción en la que Marchesín se mandó un atajadón para contener el impacto de Felipe Mora.

Quintero, de tiro libre, estrelló el poste, y el tercero se le negaba al crema, dándole más minutos de vida a La Máquina, porque en la que siguió Miguel Samudio mandó un centro para que alguien mandara al fondo, pero a cambio llegó el zaguero para salvar la acción.

Y el árbitro Paul Delgadillo, en una jugada apretada, marcó penalti en favor de los cementeros (76’), por falta de Paul Aguilar. Y Méndez se encargaría de engañar al arquero para marcar el 1-2, lo que presagiaba un cierre de alarido.

Sin embargo, vino la expulsión de Adrián Aldrete y el golazo de Mateus, quien la anidó angulado. Ahora el América esperará a Chivas en el Estadio Azteca el próximo miércoles.