El PAN, desquebrajado

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FOTO: MOISÉS PABLO /CUARTOSCURO.COM

 

El Partido Acción Nacional tiene una historia respetable como institución política de orientación de derecha en sus orígenes, integrada por destacados personajes de la talla de Manuel Gómez Morín, el gran filósofo Rafael Preciado Hernández, el destacado maestro universitario Abel Vicencio Tobar, luchadores de un valor civil reconocido como Manuel Clouthier, entre otros hombres dignos de reconocimiento por su conducta fiel a su ideología.

Lamentablemente, eso pertenece al pasado. En la actualidad, el PAN se encuentra hundido en el cieno, situación desatada desde que llegaron al dominio del partido los pícaros, que sin mayor dignidad vendieron a la institución, inclusive cuando ganaban elecciones, y a cambio de aceptar las derrota recibieron generosísimas canonjías. Dada esta situación, el PAN, que en sus orígenes combatió con fuerza la corrupción del partido oficial (PRI), al final cayó en los mismos errores, y no es aventurado asegurar que algunos de sus miembros resultaron ser más corruptos que los propios priístas.

Plena muestra de ello se dio cuando los panistas gobernaron diversas entidades, y aún más, con Fox y Calderón como presidentes de la República, las corruptelas se presentaron a ultranza. Como un mero ejemplo recordemos a la “esposita” de Fox, una mujer ambiciosa, que no tuvo ningún empacho en acumular vorazmente una riqueza inimaginable. Calderón, por su parte, de inicio tuvo un triunfo dudosísimo, en el cual, para buscar el respaldo de los poderosos, lo llevó a permitir todo tipo de negocios sucios; inclusive, es bien sabido que se alió con priístas tan desprestigiados como el propio Carlos Salinas de Gortari.

Así, aborreciendo de la historia, de pronto el PRI y el PAN resultaron ser aliados, y a la sombra de Salinas se hicieron arreglos. Uno de ellos fue el permitir el propio triunfo de Enrique Peña Nieto, un pacto por el cual a la vez se acordó que éste la cedería a la esposa de Calderón, una mujer oscura, que de pronto, gracias a la publicidad, ha aparecido como candidata a la Presidencia Nacional.

Si analizamos la historia de Margarita Zavala confirmaremos que carece de calidad y respetabilidad para pretender ser la primera mujer Presidenta de México. Su principal antecedente es haber sido Primera Dama durante el sexenio de la perversidad y de la “guerra” más espantosa que ha vivido el país en la historia reciente, la cual dejó un saldo de alrededor de cien mil muertos. La actuación de la dama en cuestión durante este período fue prácticamente nula, lo que más mostró fue su canto con un grupo de niños, pero nunca hizo nada realmente importante en esa posición de Primera Dama.