Dione, sin voluntad

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FOTO: SAÚL LÓPEZ /CUARTOSCURO.COM

 

El sismo del pasado 19 de septiembre, agudizó el grave problema de falta de agua que sufren las poblaciones más marginadas de la delegación Iztapalapa, pues alcanzó al 75 por ciento de los iztapalapenses, sin que su delegada, Dione Anguiano, haya mostrado voluntad de movilizarse para actuar a favor de sus gobernados.

Cerca de un millón de personas sufriendo la falta de agua porque la delegación apenas dispuso de 150 pipas que reparten el vital líquido con sesgos políticos, acusaron diversos sectores de la delegación.

Por lo pronto, la asambleísta Janet Hernández Sotelo ha tomado con seriedad el desabasto de agua que sufre el 75 por ciento de la población y empezó a movilizarse haciendo gestiones ante el Gobierno central para que se restablezca lo más pronto posible su distribución.

La legisladora perredista criticó severamente la actitud de la Secretaría de Hacienda por recortar el presupuesto al Sistema de Aguas de la Ciudad de México para 2018, porque difícilmente se cumplirán los programas de mantenimiento de la red hídrica y menos la de abastecimiento de agua, comentó.

Auguró una mayor inconformidad social en los meses de estiaje, porque la escasez de agua se agudizará.

Tendría eso en mente Meade cuando recortó el presupuesto al SACMEX? Los capitalinos se la pueden cobrar en las elecciones presidenciales de 2018.

ACTIVO

El que se mantiene activo es el diputado aliancista Juan Gabriel Corchado Acevedo, quien urgió a las autoridades de Protección Civil para que las escuelas desde el nivel básico hasta superior cuenten con su dictamen correspondiente para poder ocupar estos santuarios de seguridad.

Recordó que padres de familia, alumnos y maestros pasan por un proceso postraumático por el sismo del pasado 19 de septiembre y ahora enfrentan el problema de cambiar a sus hijos de escuela por falta de dictámenes de Protección Civil o porque efectivamente los inmuebles colapsaron.

Recordó que lo urgente hoy en día es que todos los alumnos retornen a las aulas.

La última palabra la tienen las autoridades