Tomemos conciencia; Octubre Rosa tiene 365 días

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Lili Brillanti

Valiosas y valientes mujeres hacen de la lucha contra el cáncer de mama una labor de cada día, sin descanso y sin remuneración, pero con un amor al prójimo a toda prueba

Dicen que este es el mes de las lunas más boni­tas. Celebramos el Día de la Raza. También, de la lu­cha contra el cáncer de ma­ma en todo el mundo. Este pro­blema se visualiza –color ro­sa– en nuestro país hasta en los supermercados sensibiliza­dos con esta circunstancia. Pe­ro no todo es color de rosa.

Una de mis entrevistadas re­chaza que solo nos ocupemos este mes de un problema que ocurre todo el año. En su ra­zonamiento, me proporcio­na el título para esta columna.

 

 PATRICIA REYES SPÍNDOLA

Está padre que este mes se recuer­de la enfermedad; pero, debería ser todo el año, como hace FUCAM, donde a las pacientes les dan has­ta las prótesis. No es cuestión de di­nero. Son los mismos médicos que te atienden en hospitales particulares. Debería saberse y difun­dir la prevención.

Una par­te importan­te de muje­res no se re­construyen. Estoy en lu­cha permanente en redes y doy plá­ticas sobre la reconstrucción. Hi­ce una entrevista con mi persona­je Lupita Holística y ahí aparecen todas las preguntas y respuestas.

Su libro en 2012 –La vuelta da muchas vidas- reivindica que ca­da 9 minutos muere una mu­jer en México por cáncer; igual­mente, reflexiona: mueren más mujeres por violencia familiar.

A mí me lo detectaron el 11- 11-11, cáncer 1. Nunca he sabi­do de gente que tenga más de eta­pa 5, que es gravísimo. El próxi­mo 19 tengo cita de revisión.

 

BETTINA SALAZAR, OLGA SANA

Siente obligación de in­formar. En 2015 detec­tó una bolita en el pe­cho. Quizás –pensó– sea grasa. Tres meses des­pués, la bolita era como un du­razno. La biopsia fue benig­na pero en cirugía detectaron que era carcinoma etapa 2.

Hoy se encuentra en qui­mioterapia diaria con pasti­lla por 5 años y en estado de re­misión. La checan cada 3 me­ses y está por realizarse la cirugía de reconstrucción.

Pese a las múltiples moles­tias, no pierde el buen humor. Agrega: Todos nos vamos a morir; nada mas no empujen (risas).

En el programa Sabadazo, protagonizó un momento épi­co –en directo– cuando se qui­tó la peluca ante el público pa­ra mostrar su calvicie por los es­tragos de la quimioterapia.

Le escriben señoras ani­madas por su ejemplo: Per­dí mi seno derecho por negligen­cia dica, pero no es problema. Lo importante es seguir viviendo.

Es una enfermedad cara. Ca­da quimio me salía en 35 mil pe­sos con un doctor particular y las hay de 70, 80 mil pesos. Ahora sé que el Seguro Popu­lar ampara cáncer de mama.

La motivan su hija Sa­ra y su nieta Maía de 8 me­ses. Sé que un día me voy a ir y no va a ser por esta enferme­dad. No tengo miedo. Quiero cui­darme y apoyar a todas las mu­jeres que estén pasando por esto.

 

ALEJANDRA DE CIMA

Goza de mi más absoluto res­peto y admiración. Funda­dora y Presidenta de Funda­ción Cim*ab cuenta su ex­periencia. Tenía 30 años y fui con un buen doctor; pero, no tu­vo la capacidad de diagnosticarlo.

Alejandra considera que hay mucha vida después de un cáncer y que tratado a tiempo no connota muerte. Cinco años después de radiar­se se convirtió en madre y es un ejemplo de que la enferme­dad no significa la muerte. Su vida no solo pinta de rosa sino de todos los colores que le pro­porcionan la felicidad de Mile­na y Luca, sus dos hijos, con su esposo alemán Olaf Petersen.

Me comparte su experien­cia en la fundación. Ya 15 años de abrir caminos nuevos, qui­tar mitos culturales que hay en la sociedad mexicana, sobre to­do en niveles de escasos recur­sos. El cáncer no respeta nada.

Cuando empezamos eran 10 mujeres las que morían al día por cáncer de mama; ahora, pese a to­das las campañas, son 16. No pu­dimos revertir que el 90% de los casos se detectan en etapa tardía. Quiere decir que las mujeres si­guen sin tocarse, aunque la mayo­ría de los casos se los detectan las mismas mujeres que los padecen.

15 años de mucha labor, de pláticas con el Gobierno, con los tomadores de decisiones. La norma mexicana 041 dice que a toda mujer mexicana debes rea­lizarle una mamografía a par­tir de los 40 años. Hay fallas, hay centros oncológicos que no tie­nen las máquinas adecuadas, hay pocos médicos radiólogos capaci­tados para leer las radiografías.

Su compromiso llega a comu­nidades rurales donde las muje­res caminan hasta 4 horas pa­ra aprender cómo cuidarse ellas mismas. Capacitan con talle­res vivenciales a las enferme­ras, a las parteras y a los mis­mos médicos que a veces no sa­ben cómo se trata algo así. Cada año van a un estado diferente y a veces quedan dos en el mismo.

La separación de las parejas es frecuente consecuencia de es­ta enfermedad y sin poner pa­labras en boca de su exesposo –Emilio Azcárraga– comenta que probablemente; casi te lo puedo asegurar. No puedo hablar por él pero seguramente sí. Lamentable­mente en México pasa mucho y las mujeres son abandonadas después de un cáncer. Ahí estamos nosotros para apoyarlas psicológicamente.

Alejandra vive feliz con su familia en Alemania y desde ahí está al pendiente. En mar­zo de este año nombró direc­tora de Fundación Cim*ab a Eliza Puente, a quien cono­ce hace 35 años y que es aboga­da, escritora y su mejor amiga.

Lidera desde allá una plata­forma en internet para muje­res con cáncer de mama que se apoya en una empresa mexica­na para redes sociales y conte­nidos que manejan unas chavas en Argentina. Se llama www.tantoporhacer.org.

Hago público el ofrecimien­to que le hice en privado. Esti­mada Alejandra, estoy a tu disposición para todo lo que sir­va para apoyar tan noble causa. Mis respetos y un abrazo.