Diario Basta!

¡Queremos a Messi!

Dos Copas Amé­rica fallidas, ambas cayen­do en penaltis, es lo más cercano a gloria que tu­vo Lionel Messi enfunda­do en la elástica de la se­lección Argentina, en los tiempos recientes.

Escapando más atrás, Brasil 2014 pudo supo­ner el momento exito­so de La Pulga a nivel glo­bal, pero sucumbió an­te Alemania 1-0 en los tiempos extra, por lo que se le escapó el título.

Hablar de Messi en el Barcelona, es hacerlo a partir de puros episodios altísimos, pues se ha be­bido hasta lo que no, ha­blando de copas y más co­pas en el plano deportivo.

Y el argumento siem­pre será el mismo: en su combinado nacional no tiene los mismos com­pañeros que con el cua­dro culé, de ahí que ni si­quiera tendría que ha­ber comparaciones, dicen.

Lo cierto es que Lío tampoco es que esté rodeado de puro tron­co o jugadores de me­dio pelo en la albiceles­te, pues la gran mayoría valen una millonada y se encuentran en los gran­des clubes de Europa, los de nivel importante.

Sin embargo, parece que todo apunta a que esta generación de la que se rodeó el ‘10’ es una muy fría, displicente, que po­cas veces acepta el com­promiso de dar la cara por enci­ma de su gran es­trella y capitán.

Pareciera que todos se basan en los que ha­ce o deja de hacer Lionel, de ahí que, con el pretexto de que es el gran re­ferente, la mayo­ría cae en un con­formismo que se­guramente para todos los argentinos tiene que ser realmente desesperante.

Un claro ejemplo de todo esto fue el últi­mo partido ante Pe­rú en La Bombonera, ca­sa del Boca Juniors, pues la gran mayoría se escon­dieron a la hora buena.

Messi impactó un poste, además lanzó dos tiros que le sacaron, primero un zaguero con una barrida providencial y luego el portero Pedro Gallese, quien actúa en la Liga MX con los Tiburo­nes Rojos del Veracruz.

A cambio, le puso al menos tres balones ser­vidos a Darío Benedetto, pero éste, solo frente al ar­quero, sólo atinó a man­dar sus tiros al bulto.

Sin duda, se le ha car­gado la mano a uno, si no es que el mejor juga­dor del mundo, según con los ojos que se le mire. So­lo contra el mundo es im­posible, creo que Super­man podría, y eso a veces.

El ofensivo pampero es un tipo que siem­pre corre, lucha, intenta, que asu­me ese rol de lí­der dentro y fuera de la cancha, pe­ro aunque sea el gran Lionel Mes­si, siempre nece­sita de una mani­ta, o más bien de los pies y el ta­lento de los otros que ca­da ocho días la rompen en el Viejo Continente.

Los anti Lío y anti Ar­gentina estarán rogan­do porque hoy Ecuador se convierta en villano. Los que son devotos a Cristia­no Ronaldo también go­zarán si se quedan fue­ra de la Copa del Mundo. Yo soy CR7, pero un Mundial sin este ‘10’ no sería igual. No está a la mano, pero lo mejor que podría pasar es que los ches estén en Ru­sia 2018 y La Pulga más.