Nobel de la Paz para ICAN, organización contra armas nucleares

35

El comité del Premio Nobel de Paz decidió entregar el famoso galardón a la Campaña Internacional para Abolir las Armas Nucleares (ICAN), una organización que ha intentado incansablemente librar al mundo de este tipo de armamento de destrucción masiva.

Una designación con mucho sentido, considerando el clima de extrema tensión que el intercambio de amenazas entre Corea del Norte y EE.UU. ha causado en el sistema internacional. Una vez más, la entrega de este galardón viene con un claro mensaje político.

 

¿Quién es ICAN? 

La ICAN es un organismo que agrupa a 331 organizaciones no gubernamentales humanitarias, medioambientales, de derechos humanos, de desarrollo y a favor de la paz, de más de 80 países.

Constantemente realizan charlas, reuniones y manifestaciones, en los que portan carteles con consignas como “prohibir las armas nucleares” o “la prohibición está por venir”, y visten disfraces de bombas o del Presidente Donald Trump y el líder norcoreano, Kim Jong-un.

Abogan por un solo fin: la supresión y prohibición total del armamento nuclear en el mundo. Respecto a su financiamiento, en su portal web establecen que para que una organización forme parte de ellos, solo se le pide que llene un formulario de socio y no se le solicita como condición que coopere con recursos.

 

El papel de ICAN en el mundo

Su fundación se remonta a 2007 en Viena;  durante una conferencia internacional sobre el tratado de no proliferación nuclear.

Tras su creación, la campaña cuenta con una sede en Ginebra, en las instalaciones del Consejo Ecuménico de las Iglesias, desde donde han impulsado su proyecto clave: el tratado de prohibición de las armas nucleares.

Cuentan con el apoyo de numerosas personalidades del mundo del espectáculo: la artista japonesa Yoko Ono, el músico de jazz estadounidense Herbie Hancock y el actor norteamericano Martin Sheen (de la recordada serie “The West Wing”), quien no ha dudado en afirmar que “si Gandhi y Martin Luther King estuvieran vivos, apoyarían la ICAN”.

Pero además de ellos, esta agrupación ha sido apoyada por una serie de líderes mundiales, como el ex secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, el Dalai Lama y otros dos premios Nobel de la Paz: el arzobispo sudafricano Desmond Tutu, que obtuvo el galardón en 1984 por su lucha en contra del apartheid, y la estadounidense Jody Williams, quien lo recibió en 1997 por la Campaña Internacional para la Prohibición de las Minas Antipersonales.


La iniciativa que le ha valido el galardón

Consiste en una medalla de oro, un diploma y un cheque de nueve millones de coronas suecas (1,1 millones de dólares), tiene que ver con el impulso de un nuevo acuerdo que determine la prohibición de las armas nucleares en el mundo.

“Es inaceptable que las armas nucleares sigan existiendo”, ha afirmado su directora ejecutiva, Beatriz Fihn , este viernes al conocer el anuncio del Comité del Nobel.

El histórico “Tratado Global para Prohibir las Armas Nucleares” ya fue adoptado por 122 países desde julio (incluido Chile) y se está a la espera de que al menos 50 de ellos lo ratifiquen, para que pueda entrar en vigor.

“Estamos en un momento crucial, el riesgo de guerra nuclear está otra vez en la agenda, con la posibilidad de asesinar a civiles de forma discriminada, con amenazas por parte de Estados Unidos y de Corea del Norte. Esto debe acabar, y el premio respalda esa posición”, sentenció Fihn