La próstata de Pedro Sola

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Daniel Bisogno

 

Público querido, perdó­neme pero estoy hasta la madre de que en todos lados, a toda hora, en todos los medios, se siga hablando del terremoto, viendo las mismas repetitivas imágenes y la misma repetitiva información, que en muchos de los casos ha resultado inexacta. Por supues­to que ha sido una gran trage­dia, ni remotamente cercana a la del 85, pero una gran tra­gedia al fin, y que en los dos casos trajo como resultado la gran unión y trabajo de equi­po de todos los mexicanos. Ya les escribí sobre esto en mi en­trega anterior, es muy emocio­nante lo que hemos vivido, pe­ro este sentimiento de triste­za y terror combinados todo el día, considero que se tie­ne que empezar a cambiar; es esencial que todos los que tu­vimos la fortuna de no perder nada de importancia empece­mos a contagiar de buena vibra y esperanza a los que sí, empe­zar a hacerles sentir que segui­mos y seguiremos con ellos y que de esta vamos a salir todos juntos. Pero para eso todos te­nemos que empezar a cambiar­nos el chip: hay que buscar la alegría, la risa que también nos caracteriza como mexicanos, y creo que es fundamental, por­que la risa es la medicina del alma y es la que tenemos más lastimada, público querido.

Así que al mal paso darle prisa; y nada más para que se lo imaginen, les platico que mi querido Pedrito Sola se fue de viaje a Europa y en un crucero por el Mediterráneo. Andaba muy feliz de la vida, se llevó su traje de baño Catalina de vari­lla de una sola pieza, sus som­breros estilo pamela como los usa la Camila Parker, sus li­bros de autoayuda escritos por Miguel Ángel Cornejo y par­tió. Empezaron a pasar los días, ustedes no saben pero mi Pe­ter tiene una adicción severa al Whatsapp, así que aunque esté de vacaciones nos bombardea durante todo el día con fotos y mensajes; de todo opina, pero justo el martes 19 de septiem­bre vino este sismo y primero Pedrito no se podía comunicar con nadie, cosa grave para él, que ¡preferiría que le cortaran un tompiate! No daba con qué era lo que pasaba, de que nadie le contestáramos en el Whats­app; se quería arrancar parte de su cuerpo de la puritita an­gustia. Peor tantito se puso la cosa cuando se enteró de ver­dad qué era lo que había pasa­do. Así que el grupo que tene­mos todos los conductores de Ventaneando en la antes men­cionada red social pues se vol­vió un medio de información entre nosotros, así que nadie pelaba ni pela a Pedrito. Nos su­be sus fotos, nos hace comen­tarios, pero aquí la cosa estaba muy movida y no había tiem­po de contestarle sus jaladas, así que Pedrito, entre la triste­za de estar lejos de su país en un momento como este y que no lo peláramos, pues le die­ron ganas de echarse al Medi­terráneo ¡con todo y sobrinos!

Ya nos mandó hasta fotos de su próstata, que por cier­to la transporta en un fras­co, para llamar la atención y ni así lo pelamos; así que no du­den verlo hasta vestido de pi­tufo con tal de que alguien le ponga atención. Mientras tan­to, nosotros cocinando guisa­dos para llevarle a mi Yadhira Carrillo, que es un verdade­ro amor, y como siempre es­tá viendo a ver a quién le echa la mano, así que armó todo un numerazo donde hizo tacos de canasta, de guisado, de todo, para ir a alimentar a la gente de los albergues, pero todo en armonía y con la actitud de la que les hablo, actitud de levan­tarse, de reírse, de recuperar­se y volver a ser el México que hemos sido, mejor, con todo lo que hemos aprendido. ¡Arriba México! ¡Vamos! He dicho.