Terremotos y solidaridad (Parte 2)

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El descuido del medio ambiente ha sido permanente, destacó el coordinador, pues en estos últimos cinco años ya suman 20 mil árboles talados e incontables áreas verdes desaparecidas. Todas las acciones descritas tienen que ver mucho con los impactos del temblor que ahora obliga a la reconstrucción. Como en todo desastre, se repiten sin descanso los actos de solidaridad, sólo que cada quien la entiende a su manera.

La más pura es la que surge de la misma población y la que ofrecen los más pobres – los indígenas de Chiapas– porque se da sin condiciones. No como otros que hasta en desplegados advierten que por cada peso que provenga del pueblo ellos darán una cantidad igual o hasta cinco veces como lo propaga la fundación de Carlos Slim que sigue entre los más ricos del mundo. Saben que esas cantidades son deducibles de impuestos, lo que aprovechan también los bancos, todos propiedad de extranjeros salvo BANORTE que hace lo mismo: Si dan doy, parecen decir, los que lograron utilidades por 77 mil 692 millones de pesos de enero a julio de este año, 23.07 por ciento más que en el mismo periodo de 2016.

Y ¿recuerdan cuánto aumentó el salario mínimo? Cuatro pesos diarios para quedar en 80.04. Eso es la llamada solidaridad de los banqueros. Igual sucede con los supermercados que hacen su agosto en septiembre con la venta de lo que la población compra para ayuda hasta agotar existencias. Son los mismos a los que Hacienda perdona anualmente miles de millones de pesos en contribuciones. ¡Eso sí es solidaridad!

Cierto es que a solidaridad no hay quién le gane al pueblo mexicano que con tanta corrupción de sus gobernantes hoy muestra desconfianza. Y cómo no si, por ejemplo, la Secretaría de Desarrollo Social participó en la Estafa Maestra con 2 mil 224 millones de pesos destinados a los pobres a través de la Caravana Nacional contra el Hambre.

Ahora la funcionaria es titular de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), encargada principal de la reconstrucción del centro y sur del país. Tampoco hay mucha confianza que digamos en los medios televisivos y algunos impresos que dieron gran parte de sus espacios únicamente al supuesto rescate de la inexistente niña Frida Sofía, de la que habló La Secretaría de Marina.

Seguramente con la intención de aumentar un rating venido a menos. Descubierta la estrategia, Televisa acusa al gobierno y la Secretaría de Marina. El hecho es que la televisora no investigó y prefirió especular con la tragedia nacional como si se tratara de una más de sus telenovelas. Obvio, la condena es total, en este punto en que se habla de villanos y traidores.