Diario Basta!

Con Dulce, la cantante

Por Raquel Bigorra

Twitter/@rbigorra

TIENE VOZ Y REPERTORIO PARA ESTAR Sola en el Metropólitan

Cara a cara Dulce me contó muchos detalles del show donde pro­mete cantar todos sus éxi­tos. Así que nos esperan más de dos horas de boleros, ran­cheras, canciones y más.

¿Cómo estás, Dulce? ¿Ya no hay nervios para el Metropólitan?

Estoy muy emocionada de ha­cer el Teatro Metropólitan porque lo he hecho varias ve­ces, pero con mis compañeras Las Grandiosas. Esta es la pri­mera vez que lo voy a hacer yo sola. Es una gran responsabi­lidad. Son casi 3,000 asientos. No es fácil para ningún can­tante. Tenemos que trabajar mucho para que el público se entere de que voy a estar ahí.

Pero te lo veníamos pidiendo.

Cuando he hecho Grandio­sas mis fans me pedían que me aventara sola. Por fin me deci­dí y los espero el 7 de octubre. Va a ser un show muy bonito. El productor es Hugo Meju­to. A él siempre le gusta hacer sorpresas, va a haber boleros, arreglos sinfónicos, rancheras.

Es más el show de un can­tante que un show típico. Ahora lo mismo te sacan una bicicleta que un trapecio o un elefante, pero esto es un concierto de música. No es un espectáculo. Es un concier­to espectacular que tendrá una producción bonita e im­portante con apoyo visual.

Pero no dejará de ser espectacular….

Claro. Yo no soy una artista de show, soy una artista de con­cierto. Partiendo de allí, es un concierto. Yuri, por ejemplo, hace un show precioso y es co­nocida por cambiarse mucho de ropa y bailar; a mí no me gusta ocupar el escenario con mucha gente. Me gusta más cantar y que mi comunicación con el público sea más cercana, más íntima. Yo quiero hacer algo más concentra­do en el show de una cantante.

Tienes muchos éxitos: Lobo, Cara a cara, Hielo, etc. ¿Recuerdas cómo llegó a ti Lobo?

Para hacer una selección de can­ciones escuchas horas y horas, diferentes autores. En esos tiem­pos en que yo escogía 10 o 12 temas, tenía que escuchar mi­les de propuestas. Entre el pro­ductor, el arreglista y el cantan­te poníamos en la mesa los te­mas que más nos gustaban y depurábamos mucho mate­rial. Nos quedábamos con 50 y de ahí decidíamos todos.

Jorge Macías me mandó Lobo y a mí me encantó. En ese momen­to yo estaba grabando con Pérez Botija y no la podía grabar. Él me la guardó y un año después gra­bé Lobo, que fue un exitazo. Tam­bién las de Rafael Pérez Botija, de su autoría son: Tu muñeca, Cara a cara, Hielo y Déjame volver contigo.

Álvaro Torres te dio Aún lo amo. ¿A quién se la dedicas cuando la cantas?

Durante muchos años esa can­ción siempre me recordó a Gon­zalo Vega. Porque estuve muy enamorada de ese hombre, pero cuando terminó la relación que­dé enamorada de tantas imáge­nes; fue un hombre tan espec­tacular, tan maravilloso. Siem­pre lo voy a amar. Se ama el recuerdo, esa parte de tu vi­da. Esa trasciende en tus senti­mientos, se vuelve un culto. Lo amo de un modo muy diferen­te, muy aceptado y cercano a la renuncia, al ya pasó. Es una can­ción que siempre la ligué con él.

Están de moda las bioseries. ¿Te atreverías a contar tu vida?

Eso de las bioseries es muy boni­to, pero cuando se tiene el valor de hablar con la verdad. Luego menos que te anden desmintien­do o demandando porque andas contando algo de alguien que se molestó. Yo no tengo la histo­ria que le pueda gustar a la gen­te. Al público le gusta la acción, el vicio, el desmadre. Mi vida ha sido una vida de sacrificios, de trabajo, de esfuerzos, tam­bién de caídas . Yo no he teni­do una vida de vicios ni alcohol, ni voy cambiando de maridos. Yo no creo que tenga una his­toria que pueda entretener, dis­traer o captar la atención de la gente. Por eso creo que una bio­serie de mi vida no funcionaría.

Ya se está adaptando la serie de José José. Él fue tu padrino musical y ha sido un gran amigo. ¿Autorizarías que se contara esa parte de tu vida?

Nadie me ha hablado para que autorice nada, pero para mí lo que él diga o cuente es per­fecto. Para mí, su palabra es la que importa. Con José tengo un amor de amigos, una amis­tad y una gratitud incondicio­nal. Es un hombre tan bueno y tan decente que lo que él diga se­rá la mejor versión de mi vida y de la experiencia tan hermo­sa que viví junto a él. Siempre es­tará en mis oraciones y tiene to­da mi bendición. Con el desin­terés y la bondad que él a mí me trató; lo que él diga y lo que él quiera, yo lo firmo y lo apoyo.

¿Cómo te mantienes tan espectacular?

Tengo varios años que adelgacé mucho, desde que me operaron de la vesícula. Me he manteni­do  a pesar de que soy una per­sona floja para el ejercicio. Pe­ro tengo buena salud. Nun­ca he tomado ni fumado, ni me he drogado, ni me trasno­cho. De repente me paso, pe­ro controlo mi peso. Me cuido dos días y bajo el kilo que subí.

Le ha gustado mucho a mis fans que a mi edad no está tan fácil verte delgada ni verte jo­ven cuando ya no lo eres. De­finitivamente, claro que tengo mis años y muy bien llevados y bien vividos. Me puse el pe­lo de rubia y a ellos les gustó mucho. Es muy bonito cuando saben que lo hago para ellos.

¿Y tendrás algún invitado sorpresa en tu presentación del 7 de octubre en el Metropólitan?

No pienso llevar ningún in­vitado. Es mi Metropóli­tan y lo quiero hacer yo so­la. No me interesa invitar a nadie ni compartir con na­die este gran privilegio y res­ponsabilidad que tengo. Si el público me quiere ir a ver, me quiere ver sola. Dejándo­les mi piel, mi cabello, mi su­dor ahí en el escenario. Gra­cias a Dios tengo muchos te­mas, un gran repertorio para llenar el escenario y el tiem­po necesario para que sal­ga la gente muy contenta.

Y vaya que tiene razón. Es­toy segura que va a llenar y que la noche del 7 de octubre será inolvidable. Yo ya encar­gué a La Rafaella y le advertí a mi marido qué ay de él como no me lleve a cantar la de Déja­me volver contigo y tantos y tan­tos éxitos. Bueno, más bien, ha­cer el intento de cantarlas. La verdad es que el registro vocal de mi Dulce, es inalcanzable.

Ahí nos vemos, familia. El 7 de octubre en el Metro­pólitan, ahora sí a disfrutar del talento y entrega de Dul­ce, sola, en el Metropólitan. Mientras usted va por sus boletos, nos leemos maña­na en Ahí viene La Bigorra.