Diario Basta!

Ayuda a tu mascota para que no se asuste

Algunos animales son más sensibles que otros a los ruidos estruendosos

Los miedos e inseguridades de nuestras mascotas pueden ser temporales o deberse a al­gún trauma o situación espe­cífica; sin embargo, hay animales que son más sensibles que otros y por esa razón se vuelven asustadizos.

Consejos

1. Identifica lo que lo asusta. Algunos animales son más sensibles que otros a los cambios bruscos de luz, ruidos estruendosos, movimientos fuertes, cambios climáticos, a la oscuridad, bombillas intensas, lámparas de emergencias, personas extrañas u otros animales. Debes estar muy atenta a qué se debe el temor de tu mascota para poder solucionarlo.

2. Tenle paciencia. Cuando tu mascota se esconda, llore, tiemble, se ponga inquieta o ladre de más, puede deberse a que algo no la deja estar cómoda o le asusta; debes acercarte a ella e intentar tranquilizarla. Hazle cariño en la cabeza y cuello, deja que escuche tu voz clamada, nunca le hables duro o presiones a hacer algo que teme.

3. Déjala explorar. Algunas veces el miedo puede ser momentáneo, si cae una tormenta y hay muchos truenos, el ruido puede poner a los animales nerviosos, hazles ver que todo está bien y déjalos estar. Puedes intentar calmarlo unos minutos e irte a realizar tus cosas y luego volver. Pronto él o ella se calmará y verá que no pasa nada.

4. Si el miedo persiste. Entonces deberás intentar llevarlo a algún lugar donde se sienta más tranquila. Si sabes que tu mascota se asusta con facilidad, avísale a las personas antes de ir a visitarte, para que tomen precauciones. Deja que los huelan o se vayan familiarizando poco a poco. Nada de exponerlos a situaciones de riesgo, porque podría empeorar o volverlos agresivos.

5. La confianza es la clave. Si tu mascota teme a algo, debes transmitirle seguridad e ir trabajando la confianza con ella. En cualquier momento puede sufrir un ataque de pánico o algún temor, así que lo ideal es que pueda contar con sus amos.